domingo, 14 de octubre de 2012

Perfil de la perfecta "hetero-flexible"



Dejando las cosas a medias.com, presenta: un instructivo manual acerca de las "hetero-flexibles", las "solo-estaba-probando" o, como a mi me gusta llamarlas: "las calienta-sopas". Porque piden sopa, te piden que la calientes y la prepares para luego no tomarla (eso dicen los chilenos). Todas conocemos a alguna.Todas hemos sentido el cálido deseo de esas mujeres que están fabricadas por qué sé yo qué Diosa del amor desenfrenado, latiendo en su cuerpo y apoderándose de nuestras constantes vitales, para hacernos bailar a su son. Mecen sus caderas como si la cosa no fuera con ellas, inocentes, disfrazadas de amistad pura y casta como Leticia. Para luego, cuando tímidamente nos atrevemos a deslizarnos hacia ellas, a acercarnos a los dos metros que nuestro rubor nos permite, llega la tragedia. "Uy, no sé... debiste confundirte, si eres mi mejor amiga."

Si el problema no es que te pueda llegar a gustar una mujer difícil, inalcanzable. Yo sé que nunca cenaré con Natalie Portman y creedme, puedo vivir con ello y levantarme por las mañanas normalmente. El problema es cuando no se están quietecitas con sus sus juegos de seducción, cuando su bella sonrisa merodea por la habitación mientras inconscientemente se van quitando la ropa: "vaya, ¿de verdad me estoy desnudando? pensaba que mi piel tenía un extraño virus que hacía que se me cayera la ropa..." Y realmente las creemos cuando nos dicen que no se están desnudando, que se les ha desintegrado la ropa en tu mente de depravada. Si alguna vez habéis vivido algo así ya ha llegado vuestra entrada. Pero en fin, aquí os presento, amigos y amigas de la manzana (sobre todo, a mis amigas) un análisis de estas pequeñas pero adorables trampas con piernas y ojos bonitos.

1-La reconocerás porque delante de ti se rie más de lo habitual. Se las ingeniará para que veas lo encantadora que es su sonrisa. Lo hará de forma nerviosa, con chistes y películas malas. De forma poco natural. Y si la encuentras charlando con otras personas, forzará más y más alto.

2- De hecho, es tu mejor amiga, desde quizás no hace mucho, puede que no desde el jardín de infancia. Pero siempre comenta lo especial que eres para ella, te lo hace saber en privado,sobre todo cuando acaban de discutir con su novio. Seguramente se dedique a decirte lo malvado que es, él y todos sus ex, todos juntos de la mano son una panda de desgraciados. Puede que después te diga algo asi cómo: "Oh, yo sería tan feliz con alguien como tú, digo con una chica". Tu alarma salta. Ha abierto el pequeño libro de la esperanza, la puerta hacia el cielo de sus piernas.

4-Y aunque este punto da para mucho, mucho y más, solo vamos comentarlo en ese número 4: el tema de los desgraciados de turno que se acercan a ella. No podrás nunca alcanzar a comprender por qué si tan idiota es aquel novio suyo, por qué, tras horas de películas románticas y tardes depresivas en el salón de tu casa, le viene la gran revelación supina de que tiene que llamarle y volver con él. No importa las veces que haya dicho en tu presencia que es idiota perdido y que nunca, nunca, nunca jamás volverá a verlo. Al décimo episodio de "Anatomía de Grey" y el tercer paquete de Kleenex ya le echa de menos.

5- Se quedan dormidas a menudo en tu presencia y accidentalmente te rozan un seno, un pezón...aunque las oigas respirar igual que si estuvieran despiertas, aunque abran un ojo de vez en cuando...ellas afirman haberse dormido y no les importa que tú estés en la misma habitación. No les parece cruel que pienses en esas tardes de películas en el sofá con cierta ilusión parejil.

6-Probablmente te pidan que les hagas un masaje...les duele mucho la espalda en tu presencia. Sus cervicales se contracturan cuando tú estás cerca, estás segura. De hecho llevan el aceite para masaje en el bolso porque les sucede muy a menudo. 

7- El sofá de tu casa es un agujero negro para ellas...se recuestan dejando el escote visible y, al igual que harían con cualquier amiga de toda la vida, te piden que las abraces. Abrazos para ver una película ñoña, abrazos porque el idiota de turno la dejó, abrazos porque su mamá la ha regañado... Otra combinación posible son los números 6 y 7...masaje con sofá. Eso si que es un síntoma de que tu amiga es "hetero-curiosa".

8- Se emborracha con facilidad si tú estás cerca: de hecho alguna vez ha acudido a tu casa en tal estado de embriaguez y pone en práctica cualquiera de los puntos anteriores o ¿por qué no? todos los puntos anteriores a le vez. Ríe alto, maldice al idiota de turno, llora, pide consuelo, se duerme en tu sofá, despierta con ganas de un masaje... y pone a prueba tu integridad como amiga, como si necesitara todas esas situaciones que le confirmen que "eres lesbiana y te gusta", pero degraciadamente ella es hetero y adora el idiota de turno.

9-Te manda canciones románticas a primera hora de la mañana por mail para decirte lo mucho que le recuerdan a esa relación "tan" especial que tenéis en la que ella confía plenamente en ti, más que ne cualquier persona. Pero realmente sigue esperando a que aparezca aquel príncipe azul que la rescate de toda esta idiotez masculina que la rodea. Te comenta que si existiera un hombre con tu cerebro ella sería taaaan feliz.

10- Te confiesa que le encantaría "probar" con una chica, son tan cariñosas y suaves...y ¿qué más da que tú seas una chica? Quizás ella no sea capaz de atar ambos cabos, si además, tampoco es que tú quieras ser como una de esas muestras de degustación de los nuevos productos en los centros comerciales...igual cuando has llegado a este punto, querida lectora, ya solo quieres sacarla fuera de tu sofá, de tu cama, de tu casa, sacar su escote de tu cara al abrazarla, en fin, olvidarte de ella, pero es que ella está programada para eso: llenar su ego con esa especie de deseo y enganche disfrazado de amistad.

Y bueno, ya puestos los puntos sobre el papel, estas letras os ayudarán a reconocerlas y a mantener esas distancias sin caer en la trampa. Son una especie complicada que merecería entradas y más entradas, pero de momento vamos a dejarlo aquí. Reconozco que la curiosidad es natural en la adolescencia en en ciertos momentos de la vida, pero si bien el ser humano crece, estas mujeres deberían aprender a ser más educadas, y si han pedido que les calienten la sopa, comérsela de una vez en lugar de darle vueltas. O sin más, seguir comiendo carne sin perturbar a la cocinera. Espero que os haya gustado ;)


Tú lo que necesitas es una buena...


Y salimos una noche a un local de ambiente, uno de esos lugares en los que no tienes que buscar una calle vacía para darle un beso a tu pareja. 100 % libre de nazis. Bailamos como siempre nos hubiera gustado en cualquier pub normal, con carantoñas y demás. La música alta y las bebida hace que aunque estés disfrutando de la noche de marcha quieras volver pronto a casa, pero esa es la gracia. Fingimos no conocernos un rato, me siento sobre la barra y entre risas, ponemos en práctica el juego del cortejo lésbico en un pub de ambiente. Bebemos un par de cervezas, nos echamos un par de copas en el cuerpo y reímos sin parar. "¿Vienes mucho por aquí?", "No mucho, la verdad, es mi primera vez". "Y ¿Fumas?", "No, la verdad es que no." "Pues ya me he quedado sin excusa para ligar contigo". Algunas somos más originales que otras, aunque realmente hay de todo. Nunca tuve la oportunidad de probar el salir una noche y hacer un estudio, pero lo cierto es que llevo algunos años observando al género masculino haciendo alarde de su propia inventiva y originalidad para que acabes en la parte de atrás de su coche o en su casa. 

Después de un día de trabajo y cansancio, aún me quedaba chispa en los ojos para ella. Cuando de pronto se nos acerca un hombre a preguntar por ella "¿Vienes mucho por aquí?" (mi mente veloz responde es su fuero interno, "si vengo mucho por aquí, créeme, que no me interesas TÚ"). Pero decido ir al baño y esperar que Ella se quite al pesado de encima y cuál es mi sorpresa cuando de vuelva a la barra el señor sigue intentándolo. Luego asalta a mi novia a preguntas acerca de si estoy sola. "No, hombre, no. ¿No has visto cómo le comía la boca ahí detrás?" dices mientras señalas la zona de baile. Eso debería haber espantado a cualquier pesado de turno de noche y de barra, pero no, éste es más insistente. Me asombro ante su esperanza y su paciencia. Pues aunque le hemos soltado varias contestaciones directas no, directísimas (del tipo de "no, verás, no tienes tetas, así que no nos interesas"), se pone a divagar acerca de lo bonitas que son las mujeres. "Si a mi también me gustan, yo os entiendo". Y él sigue con su tesis doctoral etílica acerca de las féminas y aunque nos pongamos feminazis no se va. Insiste, las dos somos muy guapas, dice. Y entonces llega el gran momento de la noche: "¿Pero cómo sabéis que no os gustan los hombres si no los habéis probado?"

Nuestras caras son un poema al escuchar tal estereotipado comentario. Mi novia saca la foto de nuestro hijo de la cartera y le explica que no es un milagro de la ciencia. Le explicamos que ambas tenemos un laaargo pasado hetero. Y entonces llega el segundo momento grande de la noche, cuando me mira a la cara y afirma con mucha convicción: "Tú lo que necesitas es una buena...". Me llevan los mil demonios y pienso en qué panacea se estará perdiendo la humanidad, si todos los problemas de sexualidad se resolvieran con el miembro viril de este espécimen (además calvo) de la naturaleza. Nunca pensé que viviría este momento, donde resolverían para siempre, y curarían mi enfermedad de bollerismo con un simple pene. Me cogí a mi chica de la mano a continuar con nuestra noche, pero realmente lo que me hubiera gustado hacer es llamar a toda mi familia, esta que ha decidido que estoy enferma, y ponerla en contacto con un hombre que es tan inteligente que se va a ligar con mujeres a un pub para lesbianas y decirles que ya hemos encontrado la cura. Semejante facilidad para resolver el problema y yo que había estado tan ciega durante todos estos años... ahí estaba él, ofreciéndose gentilmente y yo tan estúpida. 

Así que, desgraciadamente, aunque estas generosas personas escasean, yo tuve la suerte de encontrarme con él para ayudarme a escribir una de esas miles de situaciones absolutamente estereotipadas para contárosla aquí, en la manzana. Espero que al menos hayáis pasado un buen rato... :) y recordad, "toda lesbiana necesita un buen pene para seguir viviendo...al menos si se quiere curar".